miércoles, 18 de diciembre de 2013

MILAGRO DE SAN ANTONIO

En Cádiz una mujer
viuda y con una hija
joven de buen parecer
quince años tenía Rita

Devota del santo
era aquella joven
lo lleva en su pecho
como corresponde.

Lo tenía en su dormitorio
en una urna metido
pidiéndole a San Antonio
concededme lo que os pido.

De que mi mama
mude pensamiento
quiere comerciar
con mi débil cuerpo.

Al momento entró su madre
-Dime que has pensado Rita
que estamos pasando hambre
siendo tu tan rebonita.

Y hay un caballero
que quiere dar
cantidad de dinero
por tu honestidad.

Rita contesta llorosa
-Tú eres una mala madre
si he encarnado en tus entrañas
para qué vendes tu sangre.

Y quieres que yo
por el vil dinero
me manche mi honor
y entró el caballero.

La madre cerró la puerta
solos quedaron los dos
y el caballero se sienta
nunca mancharé tu honor.

Dime de qué santo
es tu devoción
solo San Antonio
es mi confesor.

Rita se quedó turbada
y cobrando mucho aliento
de ver la cara del santo
que parecía el caballero.

Dime de dónde eres
si bajas del cielo
Yo soy San Antonio
dijo el caballero.

Me dijeron que tu madre
quería vender tu honor,
yo paseaba tu calle
y me hizo señas de amor.

Entré en vuestra casa
y sobre del seguro
le entregué a tu madre
cuatrocientos duros.

Me vendió como esclava,
conmigo podéis contar,
lo que quiero es que me saques
del lado de  mi mamá.

Y si sois soltero
y os queréis casar
Sólo San Antonio
el premio dará.

Yo no me puedo casar
el caballero contesta.
Si a monja quieres entrar
yo hablaré con la abadesa.

Pagaré la dote,
será lo mejor,
monja seré siempre
y Antonio mi amor.

Dice Rita:¿Y en que forma
saldré con vos en compaña?
Te volveré una paloma,
saldremos por la ventana.

Fueron al convento
saltaron las tapias
y al caer al suelo
el santo la ampara.

Levanta bella mujer,
que ya estás en salvación
soy el santo de tu urna,
Antonio, el que te libró.

Se hinca de rodillas,
le pide perdón
monja seré siempre
y Antonio mi amor...

Más cuando la madre vio
que no salía el caballero
abrió la puerta y entró.

Encima del bufete
había una carta,
la coge, le sorprende
un bicho que arrastra.

Anda soez, desdichada,
no tienes perdón de Dios
tu hija ya está salvada
y ahora te devoro yo.

Se le lio al cuerpo
y al quebranto
y este es el milagro
que el santo obró..

Siempre ha sido San Antonio
devoto de quien le llama.
El que con fe le ha pedido
lo llevará en su compaña.

Como aquella joven
que se metío a monja
la sacó de su casa
y la llevó a la gloria.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

SILVANA

Silvana se paseaba
por los altos corredores
con un pañuelo de holanda
que le arrastran los galones.

Su padre la remiraba
por un mirador que había
-Silvana si quieres ser
de tu padre bien querida.

-Si te vinieses conmigo
de oro y plata vestirías.
Silvana se metió dentro
con la leche maldecía.

-Malditas sean las madres
que tienen las hijas tan bonitas.
¿Qué te pasa Silvanita?
¿Qué te pasa hija mía?.

Que el tunante de  mi padre
me persigue todos los días.

Déjalo tu Silvanita,
déjalo tú hija mía,
que ya llegará el día
que mudemos de camisa.

La camisa de Silvana
su madre se la ponía,
la camisa de su madre
Silvana se la ponía.

A otro día por la mañana
salió a la reja florida
su padre la remiraba
por un mirador que había.

-Silvana si quieres ser
de tu padre bien querida
-Si te vinieses conmigo
de oro y plata vestirías.

-¿Cómo quieres que me vaya
si yo ya estoy casada?

Primero tuve a Don Juan,
segundo a Doña María
y ultimita a Silvanita
que era la que más queria.

¿Quién ha visto a Silvanita
en un convento metida
por querer guardar su honra
y querer salvar su vida?

martes, 10 de diciembre de 2013

MILAGRO DEL SANTO CUSTODIO


Escuchar todos en silencio
el que se quiera enterar,
los milagros que Custodio
acaba de publicar.

A la corte celestial
y a la Virgen soberana
que por su nombre se llama
la Virgen de la Cabeza,
patrona de toda España,
y a la Virgen de la Estrella,
y a la del Carmen sagrada,
y a la Virgen Milagrosa,
divina e inmaculada,
y a la Virgen del Consuelo,
que por su verbo y su gracia
están en la Santa Iglesia
del cielo representadas,
han bajado aquí a La Tierra,
todas juntas y en compaña
con nuestro Señor Divino,
a pedir cuentas y darlas,
al señor Santo Custodio
que sólo con él se habla,
para que haga milagros
y no interese nada.
A todos los que padezcan
de enfermedad corta o larga
y amén con devoción
a la ley santuaria
y se encuentre arrepentido
de ofensivas palabras,
que haya cometido
a la religión cristiana
y todo el que se arrepienta
su vida quedará salva
en el valle misterioso
de las Vírgenes humanas
que están con Nuestro Señor
diciendo misa del alba
y haciendo las oraciones
secretas y reservadas
Al señor Santo Custodio
que por su belleza y gracia
se acerca y habla con él
el espíritu de un alma.

Todos los días del año,
a sus horas combinadas
unas veces va de tarde,
otras veces por la mañana,
otras veces va de noche
y otras por la madrugada.

En una cierta ocasión
durmiendo estaba en su cama
y en el más profundo sueño
sintió que lo despertaban
y a tiempo de abrir los ojos
vio una luz que relumbraba
dentro de su habitación
que propiamente brillaba
como los rayos del sol
y la bella luna clara.

Todas las flores
allí se representaban
y una poderosa virgen
que Custodio la extrañaba
y era la Virgen del Carmen
que el espíritu mandaba
a decirle que venía
una mujer millonaria
de la región de Castilla
hija de Guadalajara
y traía una enfermedad
muy infecciosa y muy larga
que los médicos del pueblo
no pudieron acertarla.

Hacia ya cinco años
que la señora exclamaba
de aquel mal desconocido
que de ella se apoderaba
sin tener más alimento
que pan mojado con agua,
como médico no había
que pudieran ampararla
a pesar de la fortuna
que la mujer poseía
llevo médicos franceses
y médicos de Alemania
y no pudieron tampoco
a la señora curarla.

Los médicos se marcharon
y la señora quedaba
horriblemente pasando
su vida desesperada.

El día que se marcharon
a otro día por la mañana
la señora dando gritos
estaba en su triste cama
pidiendo a Dios del cielo
que su vida le quitara
porque ya más no podía
su enfermedad soportarla.

Al tiempo que un pobre anciano
a su puerta se acercaba
a pedirle una limosna
con la ropa destrozada.
Cuando la señora vio
al anciano como estaba
echó mano al monedero
y le dijo a la criada:
-Llévale estos cuatro duros
y dile que no se vaya
que le voy a dar un traje
que tengo de pura lana
que lo compré a mi esposo
estando recién casada,
que a otro día de comprarlo
a Dios su vida entregaba
y se fue a la Santa Gloria
sin que el traje lo estrenara.

Al recibir el anciano
de manos de la criada
el traje y los cuatro duros
pidío un poco de agua
que se la dieran en un tiesto
para que no les repugnara,
la señora que observó
aquella triste palabra
a la criada le dijo
que de la alcoba sacara
la nueva jarra de oro
y que en ella le diera agua
que no porque fuera anciano
que es una persona humana
que tiene el mismo derecho
que el padre Santo de Italia.

Al recibir el anciano
de oro la nueva jarra
con palabras soberanas:
-Dígame usted por qué llora
dígame usted por qué exclama
dígame usted la verdad
a ver si puedo salvarla.
-Sí señor, mi buen anciano,
la señora contestaba
hace más de cinco años
que de mi se apoderara
una grave enfermedad
que me arranca las entrañas.

Entonces el pobre anciano
comenzó a examinarla
diciéndole: no me engañe
a la pregunta que le haga,
si me dice la verdad
su vida quedará salva
y si no de lo contrario
tendrá que morir quemada
igual que un frondoso bosque
encendido en vivas llamas
y después de su peligro
quedará carbonizada.

Es muy cierto y positivo
que cuando usted se encontraba
en relación con su novio
su madre le aconsejaba
que no debiera admitirle
porque con él no igualaba
y un domingo por la tarde
su novio fue a visitarla
estando hablando con él
su madre a tiempo llegaba
y dándole un buen consejo
con ella se impacientaba
y perdiéndole el respeto
tres o cuatro bofetadas
le pegó a su propia madre
en el medio de la cara
y en aquel mismo momento
al suelo cayó insultada
y en el medio del insulto
a Dios su vida entregaba
y así le digo señora
que ha cometido una infamia
que por pegarle a su madre
se está viendo castigada.


Si quiere ponerse buena
y verse purificada
renuncie a sus pecados
y haga lo que le manda
el pobre mendigo anciano
que ya verá lo que gana
que sólo por atención
de darle el agua en la jarra
y en regalo cuatro duros
y el traje nuevo de lana
si hace lo que le digo
le prometo mi palabra
que tiene que verse buena,
saludable como el agua
de las cristalinas fuentes
que tiene Sierra Nevada.

Vaya usted a Andalucía
prontamente y sin tardanza
a las tierras de Jaén
que es tierra divina y santa
y a un trayecto de ocho leguas
son cortas más bien que largas,
hay un delicioso pueblo
que el Noalejo se llama,
y bien próximo de allí
a una pequeña distancia
hay otro pequeño pueblo
que por nombre tiene Frailes,
y cerca de allí reside
el hombre que ha de curarla
en un cortijo de campo
el cual La Joya se llama,
y tiene que presentarse
a las diez de la mañana,
allí la recibirán
porque va recomendada
del pobre mendigo anciano
de la religión sagrada.

El día que la señora
salió de Guadalajara,
con destino a Noalejo
con tres hombres en compaña
pagándoles su jornal
y el viaje les costeaba.

En la estación de Alcaudete
del tren mixto se bajaban
emprendiendo su viaje
en el auto de Granada.
Desde este pueblo a Alcalá,
de allí se fueron a Frailes
la echaron en la camilla
bien brillante y adornada.

Pasando cuestas y cerros,
por barrancos y montañas,
cuando al cortijo asomaron
Custodio salió a guardarla

Al llegar a su presencia,
les dijo que descansaran
y dejaran la camilla
con la señora acostada.

Alrededor de Custodio
todos se arrodillaban
con el sombrero en la mano
a un tiempo que saludaban.

Al saludarlos Custodio
les dijo que se callaran
se aproximó a la señora
diciendo en breves palabras:
-No preciso preguntarle,
porque sé lo que le pasa,
¿se encuentra usted arrepentida
del pecado y de la infamia,
que le acometió a su madre
que el ser que tiene le daba?
-Sí, señor Custodio
la señora le contestaba,
yo me encuentro arrepentida
de las cuatro bofetadas
que le di a mi propia madre
por no querer respetarla.

Pues ya puede retirarse
que ya queda buena y sana,
sabrá que la he puesto buena
solamente con mirarla.
La señora que se vio
tan buena y purificada
saca de su maletín
unos mil duros en plata,
mil más en sendos billetes,
en oro sacó otras tantas
monedas de cinco duros
a Custodio regalaba.
Y Custodio respondió
prontamente y sin tardanza:
-Llévese usted ese dinero
que yo no intereso nada,
porque me quedo conforme
solamente con las gracias,
pero tiene que decir
una misa diaria
a la corte celestial
y a laVirgen soberana
y a la Virgen de la Estrella
y a la del Carmen sagrada
y aquella que está en el cerro
que por su nombre se llama
la Virgen de la Cabeza
patrona de toda España
y a la Virgen milagrosa
divina e inmaculada
y a la Virgen del Consuelo,
que son Vírgenes humanas
que van con nuestro Señor
y al espíritu de un alma
que son los que autorizan
para que pueda curarla.

Amén, Amén, Amén.

martes, 3 de diciembre de 2013

EL BUEN SOLDADO

De 25 soldados
que iban juntos a la guerra
de 25 va uno que sólo lleva pena.

Soldadito, soldadito,¿por qué llevas tanta pena?
¿es que te marea el mar o el humo de la caldera?
A mi no me marea el mar ni el humo de la caldera,
es que me he casado hoy y me llevan a la guerra.

¿Tan guapa es tu mujer, que tanto te acuerdas de ella?
si quieren ustedes verla la traigo en la cartera.
Sacó una fotografia para que todos la vieran,
y el capitán que la ve, ha puesto sus ojos en ella.

Soldadito, soldadito, ya te puedes ir con ella
que con un soldado menos también se gana la guerra.

-Ábreme la puerta cielo, ábreme la puerta estrella.
-la puerta no te la abro, mi marido está en la guerra.

-Ábreme la puerta luna, ábreme la puerta estrella,
que por tu cara bonita me han librado de la guerra,
allí fueron los abrazos, allí fueron los suspiros,
allí fueron los besos, de un matrimonio querido.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

LA LOBA PARDA

Estando yo en mi choza, apoyado en mi cayada,
las cabrillas altas iban y la luna rebajada,
mal barruntan las ovejas, no paran en la majada,
vi venir siete lobos, por una oscura cañada.

Venían echando suertes, cual entraba a la majada,
le tocó a una loba vieja, patituerta, cana y parda,
que tenía los colmillos como puntas de navaja.

Dio tres vueltas al redil y no pudo sacar nada,
a la otra vuelta que dio, sacó una borrega blanca,
hija de la oveja churra, nieta de la orejisana,
la que tenían mis amos para el Domingo de Pascua.

-¡Aquí mis siete cachorros, aquí perra trujillana,
aquí, perro el de los hierros, a correr la loba parda!
si me cobráis la borrega, cenaréis leche y hogaza,
y si no me la cobráis, cenaréis de mi cayada.

Los perros tras de la loba, las uñas se esmigajaban,
siete leguas la corrieron, por unas sierras muy agrias.
Al subir un cerrillo, la loba ya va cansada:
-Tomad perros la borrega, sana y buena como estaba.

-No queremos la borrega, de tu boca alobadada,
que queremos tu pelleja para el pastor una zamarra,
el rabo para correas, para atarse las bragas,
de la cabeza un zurrón, para meter las cucharas,
las tripas para guitarras, para que bailen las damas.

viernes, 22 de noviembre de 2013

EL AMANTE Y LA MUERTE

Un sueño soñaba anoche, soñito del alma mía,
soñaba con mis amores, que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca, aún más que la nieve fría.
-¿por dónde has entrado amor?¿Por dónde has entrado, mi vida?,
las puertas están cerradas, ventanas y celosías.
No soy el amor, amante: la muerte que Dios te envía.
-¡Ay muerte tan rigurosa, déjame vivir un día!,
Un día no puede ser, una hora tienes de vida.

Muy deprisa se calzaba, más deprisa se vestía;
y se va para la calle, en donde su amor vivía.
-¡Ábreme la puerta, Blanca, ábreme la puerta, niña!
-¿Cómo te podre yo abrir, si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio, mi madre no está dormida
-Si no me abres esta noche, ya no me abrirás, querida,
La muerte me esta buscando, junto a ti, vida sería.
-Vete bajo la ventana, donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda, para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare, mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe; la muerte que allí venía:
-Vamos, el enamorado, que la hora ya está cumplida.

martes, 19 de noviembre de 2013

LOS HIJOS PERDIDOS

Un día estando de campo, en una dehesa de merienda,
se le perdieron dos hijos, José Gómez y Teresa.
Qué penita no tendrían aquellos padres queridos,
despiertan de echar la siesta y no encuentran a sus hijos.

Y el señor alcalde les dice: "ustedes no tengan pena,
se pondrán todos los medios pa buscarlos por la sierra".
Guardias y guardias civiles, guardas y municipales,
los buscan por todas partes y no pueden encontrarles.

Estos dos niños perdidos son de muy corta edad,
el  niño tiene seis años, la niña para ocho va.
"!Ay Teresa de mi vida!, ¡ay Teresa de mi alma¡,
se los habrán comido las fieras y yo durmiendo en mi cama".

Un día estando de caza Don Rafael Pozo Garrido,
siente una voz que le dice:"¿por quién somos socorridos??,
se acerca para la cueva con mucha serenidad,
y les pregunta a los niños "¿vuestros padres dónde están?".

Nosotros no lo sabemos, Teresita le contesta,
porque hace mucho tiempo que estamos en esta cueva.
Comemos hierba del campo, también comemos madroños,
con tanto bueno en mi casa y nosotros sin probar ni un bollo.

Los ha sacado de la cueva, los arropa en su manta,
enseñándoles a sus amigos aquella preciosa caza.
Los amigos le preguntan: ¿qué es lo que traes Rafael?
Una caza tan bonita, nunca la he podido hacer.

No tengo hijos ningunos, tengo  mucho capital,
ya tengo yo en este mundo, quien me pueda a mi heredar.
Ya se fueron por el camino que iba para Santa Amalia,
porque ese es el camino que lleva para su casa.

A la salida del pueblo hay una sagrada ermita,
donde estos afligidos padres, todas la tardes visitan,
pidiendo al Ángel del cielo, tan grande y soberano,
vete alrededor de mis hijos y los cubres con tu manto.

Diciendo estas palabras, ella volvió la cabeza,
se le fue un grito del pecho "¡Ay mi José y mi Teresa!"
el padre al oir aquello ¿qué es lo que dices Teresa?
que el ángel de nuestra guarda a nuestros hijos presenta.

Se tiraron dando besos, dando gracias al caballero,
¿qué es lo que le debo por encontrar a mis hijos?,
ustedes no deben nada, tomen ustedes a sus hijos,
ha sido obra del cielo y yo les regalo un cortijo.

martes, 12 de noviembre de 2013


           LA MALA MADRE

Más arriba de Burgos,
hay una pequeña aldea,
donde vive un comerciante,
que vende paños y sedas.

Tiene una mujer bonita,
-valía más que fuera fea-,
tiene un hijo de cinco años,
la cosa más parlotera.

Todo lo que pasa en casa,
a su padre se lo cuenta,
su padre, por más quererlo,
a las rodillas le sienta.

-Ven aquí tú, hijo querido
ven aquí mi dulce prenda,
quiero que todo me digas,
en esta casa ¿quién entra?.

-Padre de mi corazón,
el alférez de esta aldea,
llega todos los días,
y con  mi madre conversa.

Con mi madre come y bebe,
con mi madre pone mesa,
con mi madre se va a la cama,
como si usted mismo fuera.

A mi me dan un ochavo,
para jugar a la rayuela,
y yo como picarzuelo,
me escondo tras de la puerta.

Mi madre me está mirando,
y me dijo que me fuera:
-Deja que venga tu padre,
que te va arrancar la lengua.

Mal le ha sentado al señor,
el que aquello se supiera,
después ha salido a un viaje,
de siete leguas y media.

Un día estando jugando,
con los niños de la escuela,
ha ido a buscarle su madre,
a peinar su cabellera.

Ha cuarteado su cuerpo,
le ha tirado en una artesa,
y el peinado que le ha hecho,
fue cortarle la cabeza.

La coloca entre dos platos,
y al alférez se la entrega:
-Señora se le castiga,
pero no de esta manera,
haberle dado cuatro azotes
y haberle echado a la escuela.

Tras de tiempos llegan tiempos,
y el marido ya regresa,
ella ha salido a buscarle
y le ha encontrado en la puerta.

-Entra, maridito, entra
que te tengo una gran cena,
los sesitos de un cabrito,
las agallas y la lengua.

¿Qué me importa a mi de eso?,
¿qué me importa de la cena?,
te pregunto por  mi hijo,
que no ha salido a la puerta.

-Entra maridito, entra,
por tu hijo nada temas,
le di pan esta tarde
y se fue pa ca su abuela.

como cosa de chiquillos
está jugando con ella,
se pusieron a cenar
y oye una voz que le suena.

-Padre de mi corazón,
no coma usted de esa cena,
que salió de sus entrañas,
y no es justo que a ella vuelva.

Se ha levantado el señor,
la busca de su hijo empieza,
le ha encontrado cuarteado,
partidito en una artesa.

La ha agarrado de los pelos,
barre la casa con ella,
y después de golpearla,
a la autoridad la entrega.

Unos dicen que matarla,
otros, lo mismo con ella,
otros dicen que arrastrarla,
de la cola de una yegua.

martes, 5 de noviembre de 2013

                 UN CURILLA SIENDO CURA


Un curilla siendo cura,
de la religión mayor,
se enamoró de una niña,
desde que la bautizó.

Mientras vivieron sus padres,
no la pudo lograr, no
cuando ellos murieron,
la niña sola quedó.

Un día del mes de Mayo,
peinándose estaba al sol,
por allí pasó el curilla,
por allí pasó el traidor.

-Vente conmigo Pepita,
Pepita de mi corazón,
la agarró de una mano
y a su casa se la llevó.

Un día de Jueves Santo,
con la niña se acostó,
le puso la mano al pecho,
y el cuerpo muerto quedó.

-Vecinos, los mis vecinos,
si tenéis buen corazón,
sacadme de aquí esta niña,
donde no la vea Dios.

A la mañana siguiente
a decir misa marchó,
y al tiempo de alzar el cáliz,
del cielo bajó una voz:

-¡Detente, traidor, detente
detente padre traidor!
no puedes decir misa,
ni consagrar al Señor.

A la mañana siguiente,
para Roma se marchó
que le confiese el Papa
y le eche la absolución.

-Que te arrastren cuatro potros
desde Roma hasta Aragón.
-Esa es poca penitencia,
 más grande la quiero yo.


-Que te suban a una torre,
y te pongan por reloj.
-Esa es poca penitencia,
más grande la quiero yo.

-Que te metan en un horno,
hasta que te hagas carbón.
-Como era una niña santa,
esa me merezco yo.

miércoles, 23 de octubre de 2013

             LAS LENGUAS DE DOBLE FILO


Me lo dijeron ayer,
las lenguas de doble filo,
que te casaste hace un mes,
y yo me quedé tan tranquilo.

Otro cualquiera en mi caso,
se hubiese echado a llorar,
yo, cruzándome de brazos,
dije que me daba igual.

Nada de pegarme un tiro,
ni enredarme a maldiciones,
ni apedrear con suspiros,
los vidrios de tus balcones.

¿Te has casado? Buena suerte,
vive cien años contenta,
y a la hora de tu muerte,
Dios no te lo tome en cuenta.

Que si al pie de los altares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi madre,
que no te guardo rencor.

Porque sin ser tu marido
ni tu novio, ni tu amante,
soy yo quien más te ha querido,
¡con eso tienes bastante!.

-¿Qué tiene el niño, Malena?
anda como trastornado,
le encuentro cara de pena,
y el colorcillo quebrado.

Ya no juego a la trompa,
ni tiro piedras al río,
ni me destrozo la ropa,
subiéndome a coger nidos.

-¿No te parece a ti extraño?
-¿No es una cosa muy rara
que un chaval con doce años,
lleve tan triste la cara?.

Mira que soy perro viejo,
y estás demasiado tranquila,
¿quieres que te de un consejo?
vigila, mujer, vigila...

Y fueron dos centinelas
los ojillos de mi madre,
cuando sale de la escuela
se va para los olivares.

-¿Y qué busca allí?
una niña:
tendrá el mismo tiempo que él.

Cuando mi padre se enteró
muy bien de tu nombre,
a ti te compró unos zarcillos
y a mí un pantalón de hombre.
       



jueves, 17 de octubre de 2013

                                  EL HERMANO INFAME


En Santa Amalia vivía una joven
blanca y hermosa como el jazmín,
ella solita se mantenía,
cosiendo ropa para Madrid.

Hacía dos años sin padre y sin madre,
sin más amparo solita quedó,
sin más amparo que era un hermano,
que era el infame de su corazón.

Un domingo por la mañana,
a su hermanita se dirigió,
por tu hermosura me he vuelto loco,
y tu marido quiero ser yo.

Y la hermanita le ha contestado,
con mucha pena y mucho dolor,
antes quisiera morir mil veces,
que tú deshonrares mi corazón.

Al otro día por la mañana,
a su hermanita se dirigió,
sacó un revolver y de cinco tiros,
la cabecita le destrozó.

Y con el  miedo de la muerte,
a su hermanita se la oyó decir:
- No me asesines hermano mío,
que estoy solita y mira por mí.

El hermanito le ha contestado:
- De nada te sirve esta caridad,
tú no has querido que yo te goce,
y por lo tanto te he de matar.

La hizo pedazos y la metió en un saco,
sobre sus hombros la cargó,
y en un huerto que estaba oculto,
hizo un hoyito y la sepultó.

Pero como nada puede haber oculto
bajo la mirada de la Virgen de la Caridad,
hizo que el crimen se descubriera,
y que encerraran a aquel criminal.

lunes, 14 de octubre de 2013

DOÑA TEODORA Y DON FIDEL


Doña Teodora le dijo
a su esposo Don Fidel:
me parece que el gañán
mira mucho a la Isabel.

Teodora no digas eso,
que me llevan los demonios,
sabiendo que nuestra hija,
tiene a patadas los novios.

Sabemos que nuestro mozo
es un chico muy formal,
pero qué tenemos con eso
si no tiene capital.

Me parece una mentira,
me parece una comedia,
verdad que Pedro la quiere
pero más lo quiere ella.

Para desatar este lío,
voy a cortar por lo sano,
lo mandaré a otra labranza
y el cuento se ha terminado.

A las doce de la noche,
Isabel en la ventana,
platicando con su amor,
amor y amante lloraban.

Toma este pañuelo blanco,
lo he bordado para ti,
para ti, prenda adorada,
para que te acuerdes de mi.

Toma tú este retrato,
porque ayer me retraté
y aunque te alejes de mi,
quiero que me puedas ver.

Llorando queda la dama,
llorando se va el galán,
pensando en su adorada,
ya no la veré jamas.

Fidel, por Dios, tú no sabes
lo que me ha dicho el doctor,
tiene una pena muy grande,
le palpita el corazón.

Pluma, papel y tintero
no tengo tan mala fe,
dejar que muera una hija
por el maldito interés.

Pedro oyó una voz del amo,
y era la del mayoral,
al punto de leer la carta,
como un niño echo a llorar.

Y sin saber dónde iba,
como un loco echó a correr,
cuando el mayoral le dice:
toma el dinero para el tren.

Pedro antes de llegar,
vio al sepulturero,
que venía con la pala,
camino del cementerio.

Pedro quiere preguntarle,
tiembla y siente terror
y llorando igual que Pedro
le dice al enterrador:

¿Cómo tuviste valor
para coger esa pala?
¿Cómo tuviste valor
siendo ella tu prima hermana?.

Le contestó: "para luchar en la vida
no es contradictorio,
más que uno sea un ángel
tiene que ser un demonio".

La vi antes de morir,
te diré lo que me dijo:
-Pedro muere por mí,
yo te adoro con delirio.

Te voy a pedir un favor,
me lo vas a conceder:
-¿Dónde está la sepultura,
de mi adorada Isabel?.

¿Por qué no la desentierras
aquí que nadie nos puede ver?
¿por qué no la desentierras
y verla morir después?.

Pedro, por Dios, tu delirio
veo que raya locura,
me arrojarían al presidio
si abriera la sepultura.

Pero antes de llegar,
Pedro se quedó sin habla,
vio que de la sepultura,
salió una paloma blanca.

No te asustes, Pedro mío,
vete a tu casa a morir,
mañana sobre las diez,
conmigo estarás aquí.

Viendo el sepulturero
lo débil que Pedro estaba,
sale en busca de dos hombres
que lo lleven a su casa.

Le ponen dos inyecciones
y con pena ve el dolor,
la ciencia resulta inútil
y a las dos horas murió.

Murió Pedro el infeliz
pensando en su adorada
y se fueron a reunir
a la celestial morada.

martes, 8 de octubre de 2013

            LA CONDESA DE OLIVARES


Carmela se paseaba
por una salita adelante
con los dolores del parto
que el corazón se le parte.

Quien tuviera por compaña
a mi padre o a mi madre
o por compaña tuviera
a Jesucristo o su madre.

Su suegra la estaba viendo
por el ojo de la llave
coge Carmela el camino
y márcharte con tus padres.

Si a la noche viene Pedro
yo le pondré de cenar
le dare ropa limpia
por si se quiere cambiar.

A la noche viene Pedro
¿mi Carmela dónde está?
se ha marchado con sus madre
porque aquí no quiere estar.

Coge Pedro su jinete
y en busca de Carmela va
Llega a casa de Carmela
y esta súplica le da.

Confiésate Carmelita
como si yo fuera un fraile
que detrás de aquella ermita
llevo intención de matarte.

Llegaron a aquella ermita
cinco tiros le ha pegado
las campanas de la vela
enseguida han repicado.

¿Quién se ha muerto,quién se ha muerto?
La Condesa de Olivares
y respondió el recién nacido
con dos horas no cabales.

No se ha muerto, no se ha muerto
que la ha matado mi padre
por un falso testimonio
que han querido levantarle.

Y la pícara de mi abuela
reviente por los quijales
y a la pobre de mi madre
los angeles le acompañen.

miércoles, 2 de octubre de 2013

  EN LA PROVINCIA VALENCIA

En la provincia Valencia
un matrimonio vivía,
que eran ricos y hacendosos,
sólo una hija tenían.

María se puso novia
con un tal Pedro Carreño
y María lo amaba
porque era un chico muy bueno.

A los padres de María
Pedro no les hizo gracia,
que la querían casar
con un sobrino de casa.

María dice a sus padres
a ver lo que van a hacer,
de no casarme con Pedro
con nadie me casaré.

El veinticinco de abril
ya prepararon la boda,
y a otro día por la mañana
ya estaba la gente toda.

María se viste de boda,
María se viste de gala,
y al ver a su primo entrar
al suelo cae desmayada

Ya se le pasa el desmayo
y enseguida vuelve en sí,
dice a los convidados:
voy un momento al jardín

Viendo que María no sube,
todos bajan a buscarla
y en un pocito que había
se la encontraron ahogada.

Llamaron a la justicia
y la justicia la saca
y del pecho le sacaron
una tristísima carta.

Dios me perdone mi culpa
mis padres y demás gente,
que al no casarme con Pedro
he preferido la muerte.

miércoles, 25 de septiembre de 2013


DE VEINTICINCO SOLDADOS QUE IBAN JUNTOS A LA GUERRA


De veinticinco soldados
que iban juntos  a la guerra,
de veinticinco que iban
uno al otro se alegra,
menos aquel soldadito
que iba cargado de pena.

Se acerca su capitán:
¿qué tienes que no te alegras,
lloras porque eres soldado,
o es porque vas a la guerra?

No lloro por ser soldado, 
ni porque voy a la guerra
que el día de mi desposorio
me despedí de mi prenda.

Pícale espuela al caballo
y vete  a vivir con ella,
que un soldado más o menos
no se termina la guerra.

Se ha "echao" mano a su cartera
y una cadena de oro,
 a su capitán le entrega,
tenga usted mi capitán
y aprovéchese usted de ella
que el día de mi desposorio
me la regaló mi prenda.

Le picó espuela al caballo
 y se fue a vivir con ella
y en medio de aquel camino
un peregrino se encuentra.

No te asustes mi caballo
y vuélvete para la guerra,
por que tu querida Elvira
difunta en el pueblo queda.

Come, bebe y no trabajes,
no te acuerdes más de mí,
la primer niña que tengas
ponle Elvira como a mí.

Hasta el valle fueron juntos,
dándose conversación,
donde llegaron los gritos
cuando de él se despidió.


miércoles, 18 de septiembre de 2013

                          LA VIRGEN POR UN CAMINO


La Virgen por un camino
se ha encontrado a un labrador:
- ¿Labrador que estás haciendo?
-Tirando piedras al sol.
Respondió la Virgen con palabras buenas:
- El que piedras tire, piedras se le vuelvan.
Pasaron más adelante y otro labrador que vieron:
- Labrador que estás haciendo?
- Señora sembrando este poco trigo,
para ver si otro año tenemos auxilio.
- Vuelve mañana a segarlo sin ninguna detención,
que este favor te lo hace el Divino Redentor,
y si por nosotros vienen preguntando acuerdate y di:
- Estando sembrando pasaron por aquí.
El labrador a la noche se fue contento a su casa,
contándole a su mujer "todito" lo que le pasa.
Y le dice la mujer:
- Eso no puede ser, eso no puede ser,
 en el mismo día sembrar y coger.
- Busca segadores con alto y contento,
para segar el trigo que ya estaba seco.

Estando segando el trigo pasaron cuatro a caballo,
por una mujer y un niño y un viejo van preguntando.
Y contesta el labrador:
- Cierto que los vi, estando sembrando pasaron por aquí.
Se volvieron los caballos echando dos mil reniegos,
que no pudieron lograr el intento que quisieron.

martes, 18 de junio de 2013

UN DOMINGO POR LA TARDE. Lo aprendí de mi madre que a su vez, lo aprendió de los ciegos que venían vendiendo los papeles con los romances

                                     UN DOMINGO POR LA TARDE


Un domingo por la tarde
llego a casa de la vecina
la prenda que yo pretendo
que se llama Josefina.

-¿Por quién preguntas Vicente?
-por ti, mi rosa divina,
Vengo a hablarte dos palabras
aunque sea en la cocina.

Pues yo te digo, Vicente,
que si mi madre se entera
a ti te echara a la calle
y a mí por las escaleras.

Si tu madre me echa
yo me lo tomaré a guasa.
Si me echa por esa puerta,
yo entro por la puerta falsa
 
Pues yo te digo, Vicente,
y te lo voy a explicar
me han dicho que eres muy flojo
y no quieres trabajar.

¿Flojo yo? mira Josefa,
yo gano mucho dinero
y no me ha de faltar nunca
por que mi oficio es barbero.

Pues yo no sé trabajar
ni en el campo, ni en la villa
ni tampoco sé afeitar
cosa que no maravilla.

Mejor dicho, sé afeitar
mi oficio ha sido barbero
a unos les corto la cara
y a otros no les corto el pelo.

 Al cabo de poco tiempo,
 han tratado de casarse
 y lo primero que no tienen
 es dinero para el traje.

Por fin, ya los han casado
con lo poco que tenían
y ahora no tienen local
"pa" poner la barbería.

A otro día por la mañana
allí llegaban sus penas:
-dame cuartos "pa" la plaza
-¡si yo no tengo una perra!

Pues yo te digo, Vicente,
no me engañes de ese modo
que yo me voy con mi madre
y aquí te quedas tú solo.

Si tú te vas con tu madre,
yo me quedaré en la gloria
porque para mí en el mundo
ya se acabaron las novias.

Al público que me escuche,
yo os digo muy fielmente,
que mira lo que ha pasado
con Josefina y Vicente.

viernes, 14 de junio de 2013

EL TIO JUAN "EL ZAPATERO"

   Hace muchos años, recién terminada la Guerra Civil, en esos tiempos en que hubo tanta hambre en España hubo un hombre que hasta esos momentos gozaba de muy buena posición social y al que todos daban por solvente cuando acudía a cualquier comercio a comprar lo que necesitaba para ir viviendo.
   Pero al llegar esos años tan nefastos para la mayoría de la gente, este hombre quiso continuar con su desahogada situación económica y los tenderos al conocer la anterior situación pero desconocer la actual seguían fiándole el género.
   Ésta era una situación cotidiana que se desarrollaba entre éste y los tenderos:
   - Buenos días tío Juan, ¿que le trae hoy por aquí?
   - Buenos días Antonio, ¿me puedes poner un trozo hermoso de tocino y costillas para el cocido?
   - Aquí tiene lo suyo, son tres pesetas.
   Entonces el tío Juan hacía como que se echaba mano a la cartera y con voz lastimera decía:
    - ¡Ay que se me ha olvidado el portamonedas!
    - Usted tranquilo, ya me lo pagará otro dia.
   Hasta que un día llegó a un tendero que le pidió tres cuartos de acelgas y al decir que se le había olvidado el portamonedas, éste le dijo:
    -Pero que no se le olvide que tiene usted que pagármelas.
   Así iba pasando el tiempo y este buen señor acumulando deudas hasta que un día ya con el agua al cuello le dice a la mujer:
    -Niña, la deuda ya es tan grande que no podemos pagarla de ningún modo, así que he pensado que me voy a morir y verás como nos perdonan la deuda.
   Dicho y hecho. Pronto se corrió la voz de que se había muerto el tío Juan el zapatero, todos muy afligidos decían:
    - A mi me debía dos duros.
    - y a mi, cinco duros.
    - ¡El Señor lo haya perdonado!
   Todos coincidían en perdonarle la deuda, menos el de los tres cuartos de acelgas, que fue al lado de la caja diciéndole:
    - Que me debe usted tres cuartos de acelgas y quiero que me los pague.
   Todos los demás que iban al entierro decían:
   - a mí  me debía mucho más y este "astascao" por tres cuartos de acelgas el ruido que está dando.
   Llegan al cementerio  y el de las acelgas sigue con su sonsonete, y cuando ve que ya lo van a enterrar decidió que lo enterraran con él, así que se acomodó al lado de la caja y seguía diciendo ¡que me debe usted los tres cuartos de acelgas!

   Ese mismo día habían robado un banco en Baza y dijeron los ladrones
    -¿dónde vamos a ir a contar el dinero?
 y dice uno:
    - A la tumba del tío Juan el zapatero que lo han enterrado esta tarde y le han dejado una luz.
   Llegan allí y sacan el dinero y comienzan a hacer los montones, éste "pa" ti, éste "pa" mí y éste que sobra para el que le dé una puñalada en el corazón al Tío Juan el zapatero.
   Lo que necesitaba oir éste y contesta:
    - ¡Ayudadme  difuntos!
   Y contestan los ladrones:
    - ¡Allá que vamos "tos" juntos!
 Y salieron corriendo dejando el dinero allí encima de la tumba.
   El tio Juan y el de las acelgas salieron y se repartieron el dinero, con lo cual los dos se pusieron ricos.
   Entonces los ladrones arrepentidos, dijeron:
   -¡Hay que ver que cobardes hemos sido! ¡si el muerto no puede hacernos nada!.
   Regresaron y lo que oyeron les puso la sangre mas fría que la traían.
Después de haberse repartido todo el dinero,  le dice el de las acelgas:
    - Y ahora tiene usted que darme los tres cuartos.
   A lo que se dijeron los ladrones:
    - No habrá pocos enemiguillos chicos y grandes "pa" tocar a tres cuartos.

jueves, 13 de junio de 2013

Breves apuntes...

   Hoy a las cuatro y media de la tarde empiezo a escribir en mi blog que tan gentilmente me está ayudando a hacer una compañera.
   Por fin ha llegado el verano y todos parecemos muy contentos aunque aquí en la "tierra de los achaques" puede no ser tan ventajoso.
   Durante la primavera tan lluviosa que hemos tenido, el frío comenzó por llevarse toda la fruta que esperábamos (cerezas, melocotones, albaricoques, etc).
   Poco después vino una ola de frío y se acabó llevando las almendras, así que este año estamos en lo de siempre: la mitad del año diciendo "si Dios quisiera" y la otra mitad "si Dios hubiese querido".
   Ahora si el calor llega tan de repente puede pasar que la muestra de la aceituna que justamente está abriendo se quede rubia y ya no cuaje ni la mitad de la que se espera.
   Y eso en este pueblo, que su principal fuente de ingresos proviene de la agricultura, puede ser catastrófico y más en este periodo de crisis que se vive en todos sitios.
   Y de hechos como este proviene el apelativo que se le da como "tierra de los achaques", pero confiemos en que este año la cosecha de aceituna sea generosa y nos repongamos de la cosecha del año pasado que se puede calificar como peor que mala. Aunque también hemos de señalar otro problema que viene provocado por condicionantes ajenos a nosotros (agricultores) y es el precio tan bajo que alcanza un bien tan reconocido como es el aceite de oliva y a pesar de tantos beneficios como aporta a la salud, sigue estando a niveles en los que no se cubren ni los gastos que tiene producir ese aceite.
    Siempre he sido de la opinión de que el precio tenía que estar fijado por ley y así siempre se mantendría un precio más o menos estable, pero la realidad es que éste lo fijan las grandes multinacionales, con lo cual la especulación está a la orden del día.