martes, 8 de octubre de 2013

            LA CONDESA DE OLIVARES


Carmela se paseaba
por una salita adelante
con los dolores del parto
que el corazón se le parte.

Quien tuviera por compaña
a mi padre o a mi madre
o por compaña tuviera
a Jesucristo o su madre.

Su suegra la estaba viendo
por el ojo de la llave
coge Carmela el camino
y márcharte con tus padres.

Si a la noche viene Pedro
yo le pondré de cenar
le dare ropa limpia
por si se quiere cambiar.

A la noche viene Pedro
¿mi Carmela dónde está?
se ha marchado con sus madre
porque aquí no quiere estar.

Coge Pedro su jinete
y en busca de Carmela va
Llega a casa de Carmela
y esta súplica le da.

Confiésate Carmelita
como si yo fuera un fraile
que detrás de aquella ermita
llevo intención de matarte.

Llegaron a aquella ermita
cinco tiros le ha pegado
las campanas de la vela
enseguida han repicado.

¿Quién se ha muerto,quién se ha muerto?
La Condesa de Olivares
y respondió el recién nacido
con dos horas no cabales.

No se ha muerto, no se ha muerto
que la ha matado mi padre
por un falso testimonio
que han querido levantarle.

Y la pícara de mi abuela
reviente por los quijales
y a la pobre de mi madre
los angeles le acompañen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario