Una mañana de Abril
se levantó Doña Juana,
ha visto tres segadores
segando trigo y cebada.
Se enamora del de en medio
que la inclinación llevaba,
llevaba una inclinación
que era el que mejor segaba.
Lo ha mandado llamar
de parte con la criada.
oiga usted buen segador
le ha llamado mi ama.
Que yo no le conozco a usted
ni tampoco a su ama,
yo me llamo Doña Petra
y mi ama Doña Juana.
Cogen el camino "alante"
se marchan para la casa,
aquí está el segador
el que tanto suplicabas.
Oiga usted buen segador
¿quiere segar mi cebada?,
si que se la segaría
si me enseña la labranza.
La labranza no está en alto
ni está en bajo,
ni tampoco en tierra llana
que está en un monte oscuro
debajo de mis enaguas.
A eso del amanecer
le ha llamado la criada,
oiga usted buen segador
¿qué tal vamos de cebada?.
De cebada vamos bien
ya voy de quince brazadas,
mal haya el segador
que a dieciséis no llegaba.
Al otro día siguiente
por el segador doblaban
¿quién se ha muerto,
quién se ha muerto?
el mejor segador de España.
No se ha muerto
que le ha matado mi ama
se ha muerto de mal de amores
que le mató Doña Juana.
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