Mi padre era cargador
en el muelle de Alicante,
al llevarle de comer
se enamoró el comerciante.
¿Es esta su hija, Joaquín?
me han dicho que es muy guapa,
si usted quisiera, Joaquín
yo con ella me casaba.
Si te casas con mi hija
dime lo que me vas a dar,
si me caso con su hija
le daré doscientos duros al mes
y serás mi encargado,
si me caso con su hija
he de ser afortunado.
A la noche el cargador
cuando regresó a su casa,
¿dónde esta mi hija querida?
¿dónde esta mi hija adorada?
Le ha salido un casamiento
que ha de ser afortunada.
Con ese novio que tiene
siempre serás pobrecita,
con el rico comerciante
siempre serás señorita.
-Padre, lo que usted me diga,
en nada yo le otorgaré;
casarme con ese hombre
primero me mataré.
Elisa escribió una carta
dirigida a Santander,
la carta iba llorosa
ponte prontito a leer.
-Alfredo si tu quisieras
evitar mi casamiento
y que el rico comerciante
no lograra su intento.
Alfredo no ha venido
y Elisa ya se ha casado
pero al cambiarse de trenes
con Alfredo se ha encontrado.
Le hizo una seña de amor
-"Ven acá, Elisa mía",
te lo pido por favor
que te acerques a la vía.
Elisa se fue acercando
a donde él estaba.
Allí estuvieron hablando
de todo cuanto quisieron.
Cuando terminaron de hablar
Elisa se acercó a Alfredo
y allí murieron los dos
de un tiro que se dieron.
No hay comentarios:
Publicar un comentario