Me casó mi madre
chiquita y bonita,
con unos amores
que yo no quería.
La noche de novios
entraba y salía.
Me fui detrás de él,
por ver donde iba.
y veo que entra
en la casa de la querida
y oigo que le dice:
-Abre vida mía
que vengo a comprarte
sayas y mantillas
y a la otra mujer
palo y mala vida.
Yo me fui a mi casa
triste y afligida
me puse a leer,
leer no podía.
Y oigo que llaman
a la puerta mía
y oigo que me dicen:
-Abre vida mía,
que vengo cansado
de buscar la vida.
Tú vienes cansado
de cá la querida.
Pícara mujer
¿quién te lo decía?
Hombre del demonio
yo que lo sabía.
Blog que dedico a recopilar las coplas que, sobre todo, después de la Guerra Civil, venían recitando los ciegos a la puerta de la iglesia y entorno de la Fuente Taza y que después se dedicaban a vender lo que habian recitado por una módica cantidad.
martes, 25 de febrero de 2014
martes, 18 de febrero de 2014
LA BELLA ASTURIANA
En una montaña de Asturias
una niña vi,
que tenía quince años
regando su jardín.
Pasó un caballero
le pidió una flor
y la bella asturiana
le dijo que no.
Aunque me ves tan pequeña
regando el jardín
no tengo padre ni madre
no abuse de mi.
Las flores de mi jardín
no son para caballeros
que las tengo yo guardadas
para lucirlas en el pelo.
Oh, bella asturiana
oh, bella de Dios
te tienes que acordar
de la flor del amor.
Y a los tres días siguientes,
la niña salió
en busca del caballero,
para darle la flor.
Toma caballero
la flor de mis manos
y dejame vivir
a mi y a mis hermanos.
No quiero flor de tus manos
ni tampoco a ti
porque tú, bella asturiana
tienes que morir.
La encerró en un cuarto
sacó su puñal
después de abusar de ella
le dio tres puñalás.
Ya la suben, ya la bajan,
ya la ponen en la losa,
ya le ponen la mortaja
toda cubierta de rosas.
Y en la cabecera,
rosas y jazmines
y un letrero que dice:
criada entre jardines.
Y en los pies llevaba
un ramo de azahar
y un letrero que dice:
muerta por criminal.
Que se merecía
que lo degollaran
y que pagara el crimen
de la bella asturiana.
una niña vi,
que tenía quince años
regando su jardín.
Pasó un caballero
le pidió una flor
y la bella asturiana
le dijo que no.
Aunque me ves tan pequeña
regando el jardín
no tengo padre ni madre
no abuse de mi.
Las flores de mi jardín
no son para caballeros
que las tengo yo guardadas
para lucirlas en el pelo.
Oh, bella asturiana
oh, bella de Dios
te tienes que acordar
de la flor del amor.
Y a los tres días siguientes,
la niña salió
en busca del caballero,
para darle la flor.
Toma caballero
la flor de mis manos
y dejame vivir
a mi y a mis hermanos.
No quiero flor de tus manos
ni tampoco a ti
porque tú, bella asturiana
tienes que morir.
La encerró en un cuarto
sacó su puñal
después de abusar de ella
le dio tres puñalás.
Ya la suben, ya la bajan,
ya la ponen en la losa,
ya le ponen la mortaja
toda cubierta de rosas.
Y en la cabecera,
rosas y jazmines
y un letrero que dice:
criada entre jardines.
Y en los pies llevaba
un ramo de azahar
y un letrero que dice:
muerta por criminal.
Que se merecía
que lo degollaran
y que pagara el crimen
de la bella asturiana.
martes, 11 de febrero de 2014
CAMINA LA VIRGEN PURA
Camina la Virgen pura,
de Egipto para Belén
y a la mitad del camino
el niño tenía sed.
No pidas agua mi vida,
no pidas agua mi bien,
que estas aguas bajan turbias
y no se pueden beber.
Allá arriba en aquel huerto
hay un rico naranjel
y el hombre que lo cuida
es un ciego que no ve.
Ciego, dame una naranja
para este niño que trae sed.
-Coja usted las que quiera,
las que sean menester.
El niño como era niño,
no dejaba de coger,
las que cogía la Virgen,
volvían a florecer.
Apenas se va la Virgen,
el ciego comienza a ver.
¿quién ha sido esa señora,
quién ha sido esa mujer?
que en los ojos veo la luz
y en el corazón también.
Ha sido la Virgen pura
que va de Egipto a Belén.
de Egipto para Belén
y a la mitad del camino
el niño tenía sed.
No pidas agua mi vida,
no pidas agua mi bien,
que estas aguas bajan turbias
y no se pueden beber.
Allá arriba en aquel huerto
hay un rico naranjel
y el hombre que lo cuida
es un ciego que no ve.
Ciego, dame una naranja
para este niño que trae sed.
-Coja usted las que quiera,
las que sean menester.
El niño como era niño,
no dejaba de coger,
las que cogía la Virgen,
volvían a florecer.
Apenas se va la Virgen,
el ciego comienza a ver.
¿quién ha sido esa señora,
quién ha sido esa mujer?
que en los ojos veo la luz
y en el corazón también.
Ha sido la Virgen pura
que va de Egipto a Belén.
miércoles, 5 de febrero de 2014
BLANCAFLOR Y FILOMENA
Estaba la reina estaba,
entre la paz y la guerra,
con sus dos hijas queridas,
Blancaflor y Filomena.
El duque Don Bernardino,
se enamora de una de ellas,
se casa con Blancaflor,
y pena por Filomena.
Y después que se casó,
se la lleva a lejanas tierras,
volviendo a los nueve meses
a la casa de su suegra.
-Buenos días tenga madre,
-Muy buenos hijo los tenga,
¿Cómo quedó Blancaflor?
- en vísperas de parir queda.
Y le manda suplicar,
que le envíe a Filomena
- ¿Cómo la has de llevar,
siendo muchacha doncella?.
-Yo la llevaré señora,
como hija mía y vuestra.
Toma muchacha esta llave,
ponte tu hato mejor,
y el Duque Don Bernardino,
en ancas se la llevó.
En la mitad del camino,
su pecho le declaró,
después de cumplir su gusto,
la lengua se la cortó.
Con la sangre de sus venas,
ella una carta escribió
a un pastor que allí pasaba,
por señas se lo llamó.
-Toma pastor esta carta,
llévasela a Blancaflor.
Blancaflor de que la vio
con el susto mal parió.
Manda prender a su marido,
por alevoso y traidor.
El Duque Don Bernardino,
de un risco se despeñó,
haciéndose mil pedazos
y el diablo se lo llevó.
entre la paz y la guerra,
con sus dos hijas queridas,
Blancaflor y Filomena.
El duque Don Bernardino,
se enamora de una de ellas,
se casa con Blancaflor,
y pena por Filomena.
Y después que se casó,
se la lleva a lejanas tierras,
volviendo a los nueve meses
a la casa de su suegra.
-Buenos días tenga madre,
-Muy buenos hijo los tenga,
¿Cómo quedó Blancaflor?
- en vísperas de parir queda.
Y le manda suplicar,
que le envíe a Filomena
- ¿Cómo la has de llevar,
siendo muchacha doncella?.
-Yo la llevaré señora,
como hija mía y vuestra.
Toma muchacha esta llave,
ponte tu hato mejor,
y el Duque Don Bernardino,
en ancas se la llevó.
En la mitad del camino,
su pecho le declaró,
después de cumplir su gusto,
la lengua se la cortó.
Con la sangre de sus venas,
ella una carta escribió
a un pastor que allí pasaba,
por señas se lo llamó.
-Toma pastor esta carta,
llévasela a Blancaflor.
Blancaflor de que la vio
con el susto mal parió.
Manda prender a su marido,
por alevoso y traidor.
El Duque Don Bernardino,
de un risco se despeñó,
haciéndose mil pedazos
y el diablo se lo llevó.
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