En Cádiz una mujer
viuda y con una hija
joven de buen parecer
quince años tenía Rita
Devota del santo
era aquella joven
lo lleva en su pecho
como corresponde.
Lo tenía en su dormitorio
en una urna metido
pidiéndole a San Antonio
concededme lo que os pido.
De que mi mama
mude pensamiento
quiere comerciar
con mi débil cuerpo.
Al momento entró su madre
-Dime que has pensado Rita
que estamos pasando hambre
siendo tu tan rebonita.
Y hay un caballero
que quiere dar
cantidad de dinero
por tu honestidad.
Rita contesta llorosa
-Tú eres una mala madre
si he encarnado en tus entrañas
para qué vendes tu sangre.
Y quieres que yo
por el vil dinero
me manche mi honor
y entró el caballero.
La madre cerró la puerta
solos quedaron los dos
y el caballero se sienta
nunca mancharé tu honor.
Dime de qué santo
es tu devoción
solo San Antonio
es mi confesor.
Rita se quedó turbada
y cobrando mucho aliento
de ver la cara del santo
que parecía el caballero.
Dime de dónde eres
si bajas del cielo
Yo soy San Antonio
dijo el caballero.
Me dijeron que tu madre
quería vender tu honor,
yo paseaba tu calle
y me hizo señas de amor.
Entré en vuestra casa
y sobre del seguro
le entregué a tu madre
cuatrocientos duros.
Me vendió como esclava,
conmigo podéis contar,
lo que quiero es que me saques
del lado de mi mamá.
Y si sois soltero
y os queréis casar
Sólo San Antonio
el premio dará.
Yo no me puedo casar
el caballero contesta.
Si a monja quieres entrar
yo hablaré con la abadesa.
Pagaré la dote,
será lo mejor,
monja seré siempre
y Antonio mi amor.
Dice Rita:¿Y en que forma
saldré con vos en compaña?
Te volveré una paloma,
saldremos por la ventana.
Fueron al convento
saltaron las tapias
y al caer al suelo
el santo la ampara.
Levanta bella mujer,
que ya estás en salvación
soy el santo de tu urna,
Antonio, el que te libró.
Se hinca de rodillas,
le pide perdón
monja seré siempre
y Antonio mi amor...
Más cuando la madre vio
que no salía el caballero
abrió la puerta y entró.
Encima del bufete
había una carta,
la coge, le sorprende
un bicho que arrastra.
Anda soez, desdichada,
no tienes perdón de Dios
tu hija ya está salvada
y ahora te devoro yo.
Se le lio al cuerpo
y al quebranto
y este es el milagro
que el santo obró..
Siempre ha sido San Antonio
devoto de quien le llama.
El que con fe le ha pedido
lo llevará en su compaña.
Como aquella joven
que se metío a monja
la sacó de su casa
y la llevó a la gloria.
Blog que dedico a recopilar las coplas que, sobre todo, después de la Guerra Civil, venían recitando los ciegos a la puerta de la iglesia y entorno de la Fuente Taza y que después se dedicaban a vender lo que habian recitado por una módica cantidad.
miércoles, 18 de diciembre de 2013
miércoles, 11 de diciembre de 2013
SILVANA
Silvana se paseaba
por los altos corredores
con un pañuelo de holanda
que le arrastran los galones.
Su padre la remiraba
por un mirador que había
-Silvana si quieres ser
de tu padre bien querida.
-Si te vinieses conmigo
de oro y plata vestirías.
Silvana se metió dentro
con la leche maldecía.
-Malditas sean las madres
que tienen las hijas tan bonitas.
¿Qué te pasa Silvanita?
¿Qué te pasa hija mía?.
Que el tunante de mi padre
me persigue todos los días.
Déjalo tu Silvanita,
déjalo tú hija mía,
que ya llegará el día
que mudemos de camisa.
La camisa de Silvana
su madre se la ponía,
la camisa de su madre
Silvana se la ponía.
A otro día por la mañana
salió a la reja florida
su padre la remiraba
por un mirador que había.
-Silvana si quieres ser
de tu padre bien querida
-Si te vinieses conmigo
de oro y plata vestirías.
-¿Cómo quieres que me vaya
si yo ya estoy casada?
Primero tuve a Don Juan,
segundo a Doña María
y ultimita a Silvanita
que era la que más queria.
¿Quién ha visto a Silvanita
en un convento metida
por querer guardar su honra
y querer salvar su vida?
por los altos corredores
con un pañuelo de holanda
que le arrastran los galones.
Su padre la remiraba
por un mirador que había
-Silvana si quieres ser
de tu padre bien querida.
-Si te vinieses conmigo
de oro y plata vestirías.
Silvana se metió dentro
con la leche maldecía.
-Malditas sean las madres
que tienen las hijas tan bonitas.
¿Qué te pasa Silvanita?
¿Qué te pasa hija mía?.
Que el tunante de mi padre
me persigue todos los días.
Déjalo tu Silvanita,
déjalo tú hija mía,
que ya llegará el día
que mudemos de camisa.
La camisa de Silvana
su madre se la ponía,
la camisa de su madre
Silvana se la ponía.
A otro día por la mañana
salió a la reja florida
su padre la remiraba
por un mirador que había.
-Silvana si quieres ser
de tu padre bien querida
-Si te vinieses conmigo
de oro y plata vestirías.
-¿Cómo quieres que me vaya
si yo ya estoy casada?
Primero tuve a Don Juan,
segundo a Doña María
y ultimita a Silvanita
que era la que más queria.
¿Quién ha visto a Silvanita
en un convento metida
por querer guardar su honra
y querer salvar su vida?
martes, 10 de diciembre de 2013
MILAGRO DEL SANTO CUSTODIO
Escuchar todos en silencio
el que se quiera enterar,
los milagros que Custodio
acaba de publicar.
A la corte celestial
y a la Virgen soberana
que por su nombre se llama
la Virgen de la Cabeza,
patrona de toda España,
y a la Virgen de la Estrella,
y a la del Carmen sagrada,
y a la Virgen Milagrosa,
divina e inmaculada,
y a la Virgen del Consuelo,
que por su verbo y su gracia
están en la Santa Iglesia
del cielo representadas,
han bajado aquí a La Tierra,
todas juntas y en compaña
con nuestro Señor Divino,
a pedir cuentas y darlas,
al señor Santo Custodio
que sólo con él se habla,
para que haga milagros
y no interese nada.
A todos los que padezcan
de enfermedad corta o larga
y amén con devoción
a la ley santuaria
y se encuentre arrepentido
de ofensivas palabras,
que haya cometido
a la religión cristiana
y todo el que se arrepienta
su vida quedará salva
en el valle misterioso
de las Vírgenes humanas
que están con Nuestro Señor
diciendo misa del alba
y haciendo las oraciones
secretas y reservadas
Al señor Santo Custodio
que por su belleza y gracia
se acerca y habla con él
el espíritu de un alma.
Todos los días del año,
a sus horas combinadas
unas veces va de tarde,
otras veces por la mañana,
otras veces va de noche
y otras por la madrugada.
En una cierta ocasión
durmiendo estaba en su cama
y en el más profundo sueño
sintió que lo despertaban
y a tiempo de abrir los ojos
vio una luz que relumbraba
dentro de su habitación
que propiamente brillaba
como los rayos del sol
y la bella luna clara.
Todas las flores
allí se representaban
y una poderosa virgen
que Custodio la extrañaba
y era la Virgen del Carmen
que el espíritu mandaba
a decirle que venía
una mujer millonaria
de la región de Castilla
hija de Guadalajara
y traía una enfermedad
muy infecciosa y muy larga
que los médicos del pueblo
no pudieron acertarla.
Hacia ya cinco años
que la señora exclamaba
de aquel mal desconocido
que de ella se apoderaba
sin tener más alimento
que pan mojado con agua,
como médico no había
que pudieran ampararla
a pesar de la fortuna
que la mujer poseía
llevo médicos franceses
y médicos de Alemania
y no pudieron tampoco
a la señora curarla.
Los médicos se marcharon
y la señora quedaba
horriblemente pasando
su vida desesperada.
El día que se marcharon
a otro día por la mañana
la señora dando gritos
estaba en su triste cama
pidiendo a Dios del cielo
que su vida le quitara
porque ya más no podía
su enfermedad soportarla.
Al tiempo que un pobre anciano
a su puerta se acercaba
a pedirle una limosna
con la ropa destrozada.
Cuando la señora vio
al anciano como estaba
echó mano al monedero
y le dijo a la criada:
-Llévale estos cuatro duros
y dile que no se vaya
que le voy a dar un traje
que tengo de pura lana
que lo compré a mi esposo
estando recién casada,
que a otro día de comprarlo
a Dios su vida entregaba
y se fue a la Santa Gloria
sin que el traje lo estrenara.
Al recibir el anciano
de manos de la criada
el traje y los cuatro duros
pidío un poco de agua
que se la dieran en un tiesto
para que no les repugnara,
la señora que observó
aquella triste palabra
a la criada le dijo
que de la alcoba sacara
la nueva jarra de oro
y que en ella le diera agua
que no porque fuera anciano
que es una persona humana
que tiene el mismo derecho
que el padre Santo de Italia.
Al recibir el anciano
de oro la nueva jarra
con palabras soberanas:
-Dígame usted por qué llora
dígame usted por qué exclama
dígame usted la verdad
a ver si puedo salvarla.
-Sí señor, mi buen anciano,
la señora contestaba
hace más de cinco años
que de mi se apoderara
una grave enfermedad
que me arranca las entrañas.
Entonces el pobre anciano
comenzó a examinarla
diciéndole: no me engañe
a la pregunta que le haga,
si me dice la verdad
su vida quedará salva
y si no de lo contrario
tendrá que morir quemada
igual que un frondoso bosque
encendido en vivas llamas
y después de su peligro
quedará carbonizada.
Es muy cierto y positivo
que cuando usted se encontraba
en relación con su novio
su madre le aconsejaba
que no debiera admitirle
porque con él no igualaba
y un domingo por la tarde
su novio fue a visitarla
estando hablando con él
su madre a tiempo llegaba
y dándole un buen consejo
con ella se impacientaba
y perdiéndole el respeto
tres o cuatro bofetadas
le pegó a su propia madre
en el medio de la cara
y en aquel mismo momento
al suelo cayó insultada
y en el medio del insulto
a Dios su vida entregaba
y así le digo señora
que ha cometido una infamia
que por pegarle a su madre
se está viendo castigada.
Si quiere ponerse buena
y verse purificada
renuncie a sus pecados
y haga lo que le manda
el pobre mendigo anciano
que ya verá lo que gana
que sólo por atención
de darle el agua en la jarra
y en regalo cuatro duros
y el traje nuevo de lana
si hace lo que le digo
le prometo mi palabra
que tiene que verse buena,
saludable como el agua
de las cristalinas fuentes
que tiene Sierra Nevada.
Vaya usted a Andalucía
prontamente y sin tardanza
a las tierras de Jaén
que es tierra divina y santa
y a un trayecto de ocho leguas
son cortas más bien que largas,
hay un delicioso pueblo
que el Noalejo se llama,
y bien próximo de allí
a una pequeña distancia
hay otro pequeño pueblo
que por nombre tiene Frailes,
y cerca de allí reside
el hombre que ha de curarla
en un cortijo de campo
el cual La Joya se llama,
y tiene que presentarse
a las diez de la mañana,
allí la recibirán
porque va recomendada
del pobre mendigo anciano
de la religión sagrada.
El día que la señora
salió de Guadalajara,
con destino a Noalejo
con tres hombres en compaña
pagándoles su jornal
y el viaje les costeaba.
En la estación de Alcaudete
del tren mixto se bajaban
emprendiendo su viaje
en el auto de Granada.
Desde este pueblo a Alcalá,
de allí se fueron a Frailes
la echaron en la camilla
bien brillante y adornada.
Pasando cuestas y cerros,
por barrancos y montañas,
cuando al cortijo asomaron
Custodio salió a guardarla
Al llegar a su presencia,
les dijo que descansaran
y dejaran la camilla
con la señora acostada.
Alrededor de Custodio
todos se arrodillaban
con el sombrero en la mano
a un tiempo que saludaban.
Al saludarlos Custodio
les dijo que se callaran
se aproximó a la señora
diciendo en breves palabras:
-No preciso preguntarle,
porque sé lo que le pasa,
¿se encuentra usted arrepentida
del pecado y de la infamia,
que le acometió a su madre
que el ser que tiene le daba?
-Sí, señor Custodio
la señora le contestaba,
yo me encuentro arrepentida
de las cuatro bofetadas
que le di a mi propia madre
por no querer respetarla.
Pues ya puede retirarse
que ya queda buena y sana,
sabrá que la he puesto buena
solamente con mirarla.
La señora que se vio
tan buena y purificada
saca de su maletín
unos mil duros en plata,
mil más en sendos billetes,
en oro sacó otras tantas
monedas de cinco duros
a Custodio regalaba.
Y Custodio respondió
prontamente y sin tardanza:
-Llévese usted ese dinero
que yo no intereso nada,
porque me quedo conforme
solamente con las gracias,
pero tiene que decir
una misa diaria
a la corte celestial
y a laVirgen soberana
y a la Virgen de la Estrella
y a la del Carmen sagrada
y aquella que está en el cerro
que por su nombre se llama
la Virgen de la Cabeza
patrona de toda España
y a la Virgen milagrosa
divina e inmaculada
y a la Virgen del Consuelo,
que son Vírgenes humanas
que van con nuestro Señor
y al espíritu de un alma
que son los que autorizan
para que pueda curarla.
Amén, Amén, Amén.
martes, 3 de diciembre de 2013
EL BUEN SOLDADO
De 25 soldados
que iban juntos a la guerra
de 25 va uno que sólo lleva pena.
Soldadito, soldadito,¿por qué llevas tanta pena?
¿es que te marea el mar o el humo de la caldera?
A mi no me marea el mar ni el humo de la caldera,
es que me he casado hoy y me llevan a la guerra.
¿Tan guapa es tu mujer, que tanto te acuerdas de ella?
si quieren ustedes verla la traigo en la cartera.
Sacó una fotografia para que todos la vieran,
y el capitán que la ve, ha puesto sus ojos en ella.
Soldadito, soldadito, ya te puedes ir con ella
que con un soldado menos también se gana la guerra.
-Ábreme la puerta cielo, ábreme la puerta estrella.
-la puerta no te la abro, mi marido está en la guerra.
-Ábreme la puerta luna, ábreme la puerta estrella,
que por tu cara bonita me han librado de la guerra,
allí fueron los abrazos, allí fueron los suspiros,
allí fueron los besos, de un matrimonio querido.
que iban juntos a la guerra
de 25 va uno que sólo lleva pena.
Soldadito, soldadito,¿por qué llevas tanta pena?
¿es que te marea el mar o el humo de la caldera?
A mi no me marea el mar ni el humo de la caldera,
es que me he casado hoy y me llevan a la guerra.
¿Tan guapa es tu mujer, que tanto te acuerdas de ella?
si quieren ustedes verla la traigo en la cartera.
Sacó una fotografia para que todos la vieran,
y el capitán que la ve, ha puesto sus ojos en ella.
Soldadito, soldadito, ya te puedes ir con ella
que con un soldado menos también se gana la guerra.
-Ábreme la puerta cielo, ábreme la puerta estrella.
-la puerta no te la abro, mi marido está en la guerra.
-Ábreme la puerta luna, ábreme la puerta estrella,
que por tu cara bonita me han librado de la guerra,
allí fueron los abrazos, allí fueron los suspiros,
allí fueron los besos, de un matrimonio querido.
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