Estando de enfermera
en un hospital
curaba a un herido
de alta gravedad.
Y una de las veces
que lo fui a curar
me ha pedido un beso
y un beso nada más.
Como me lo ha pedido
con tanta ansiedad
yo le he dado un beso
por la caridad.
Dame otro Carmela
que me ponga bien,
dame otro Carmela
que me curaré.
Después de darle el beso
yo le supliqué
que a nadie le dijera
que yo le besé.
que tuviera suerte y felicidad
y que se portara como un militar.
Al año siguiente
tuve carta de él
en la que me decía
que era coronel.
Pronto la leí
pronto la rompí
en la que me decía
tú eres para mi.
Estando yo solita
la superiora
a mi me llamó.
Al verlo a él
al suelo me caí
y él me recogió.
Levántate Carmela
levántate de ahí
que a las cinco en punto
yo vendré a por ti.
Que la iglesia está
preparada ya,
para el casamiento
de un gran militar.
Me encerré en un cuarto
y empecé a llorar
virgencita mía
ya no puedo más.
La ropa me pesa
la medalla más,
que voy a casarme
con un militar.
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